12/09/2011

CELAC… COMIERON… Escrito por Jesús Elorza

Uno a uno fueron llegando al país los más altos dignatarios de los 33 países constituyentes de la “Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños” (CELAC). Una vez instalados en los lujosos hoteles de Caracas comenzaron las conversaciones preparatorias para el magno evento. Cristina Fernández conversaba con su par Dilma Roussef sobre la compra de sus últimos pares de zapatos Armani y los lentes Gucci que le costaron una fortuna. La brasilera por el contrario poco afecta a los vaivenes de la moda, le decía que estaba sorprendida por el comportamiento de los venezolanos Eu vejo muito obediente e ordenaditos.
Opinan los foristas
Além disso, com solvência econômica. Não decolar de uma ATM que sempre lhes dá real. (Los veo muy obedientes y ordenaditos. Además, con solvencia económica. No se despegan de un cajero automático que siempre les da real). Che, vois sois gafa, respondió la presidenta argentina, no ves que son milicianos a los que les acaban de aumentar el sueldo y están buchones. Ah, se me olvidaba decirte que la cumbre se realizara en una instalación militar para evitar nuestro contacto con el pueblo venezolano. A los únicos que veremos es al pueblo chavista, a la televisión chavista y a los periódicos chavistas. Puro pensamiento único.
Con razón, murmuro Dilma, todos andan armados. Con AK-47 remato Cristina.
A la conversación se sumaron Correa, Evo, Ortega y Raúl miembros insignes del “Club de los Chulos” quienes se jactaban entre si de ser los preferidos del Comandante Presidente. Yo sé, Raúl que tu recibes 100.000 B/D de petróleo gratis y tienes más de 30.000 cubanos manejando la defensa y seguridad de este país, manifestó el ecuatoriano con inocultable recelo. El boliviano, dijo no tener problemas por que cambiaba coca por dólares. Muy orondo, el nicaragüense recién electo, le dijo a sus colegas que su agradecimiento era infinito me dio plantas eléctricas, refinerías, petróleo, dólares y lo más importante me enseño a como modificar la constitución para ser re-electo de por vida. Como si fuera poco, me adiestro en el manejo fraudulento de los procesos electorales.
Miren, miren quien acaba de llegar, grito Cristina “Armani” de Kirchner, el Embajador de China y lleva un grueso maletín. Todos se miraron la cara y a una sola voz dijeron ¡¡¡seguro, allí van los dólares del Fondo Chino!!! Apresurémonos, a buscar lo nuestro. En esta cumbre hay muchos pedilones.
Luego de reunirse con el Presidente, los miembros del Chulo Club salieron con una amplia sonrisa a flor de labios y un maletín en sus manos cada uno de ellos. Ten cuidado al regreso, no te vaya a pasar lo de Antonini Wilson le decían todos en son de broma a la mandataria argentina. Cuídense ustedes que aparecen en la computadora de Reyes que tiene la CIA, ripostó la Che.
En la soledad de su despacho, el presidente se quejaba al decir que estos “amigos” si me salen caro, ya gaste el primer aporte del acuerdo con los chinos. Lo que me quedo fueron Yuanes y este papel moneda no tiene valor en ningún lado. Los dólares se los di a los chulos para que votaran a favor de Cuba como próxima sede de la Cumbre del Celac….que vaina.
Llámenme a Maduro y a Ramírez para que les soliciten un nuevo crédito a los camaradas chinos. Que sigan vendiendo el petróleo a futuro; pero, que me consigan dólares como sea….estoy en campaña.

12/08/2011

NOS ESTAN MATANDO… Escrito por Vicente Díaz

Viernes 25 de noviembre, 12 de la noche, la señora Emilia Iguaran Usariyu duerme en su chinchorro en las afueras de su casa.
La señora Emilia tiene 102 años. Nació con el estreno de la dictadura de Gómez. Apenas seis años atrás la humanidad había alzado vuelo por vez primera. Durante su vida se han producido  la Guerra Civil española, dos Guerras Mundiales, la revolución rusa, la china, el auge y caída del nazismo y del comunismo, el asesinato de Kennedy y de Luther King, la dictadura de Pérez Jiménez, el Mayo Francés, la invención de la televisión, de la computadora, la llegada a la luna, el asalto al cuartel Moncada, el nacimiento de la democracia en Venezuela, la destrucción de las torres gemelas, la aparición del chavismo.
La señora Emilia es madre de seis hijos. Tiene más de un centenar de nietos, bisnietos y tataranietos. Duerme plácidamente. Una bala asesina destroza sus incansables riñones y acaba con su vida. Dos hampones que atracaban a una de sus nietas disparan a mansalva y la asesinan. La señora Emilia tenía el derecho de morir en paz. Se lo había ganado. El hampa enseñoreada en las calles del país transmutó ese derecho en tragedia.
Enrique maneja por la avenida Bolívar de Caracas. Es mediodía. Tráfico infernal, normal. Violentas golpes a su ventanilla le disparan la adrenalina, sacándolo de su modorra. Un motorizado golpea con la cacha de la pistola, le exige que baje el vidrio. De parrillero, un niño; no más de doce años. El delincuente le pide la plata, el reloj y el celular. Sin oponer resistencia, ya con el entrenamiento indispensable para sobrevivir en Caracas, Enrique obedece al hampón. Este, con el botin asegurado, se voltea y entregándole la pistola al niño-parrillero lo conmina a dispararle a Enrique. El niño duda, el arma tiembla. Enrique aterrado sólo atina a pensar en su bebe de sólo dos años, y en su mamá, que se morirá de pena. El aprendiz de hampón no jala el gatillo. El malandro le golpea y  presiona para que mate a Enrique. El aprendiz llora mientras la pistola es abanicada por esa mezcla de miedo con deseo de pasar la prueba para entrar a la banda. Triunfa el miedo. El niño se derrumba. El hampón arranca la moto insultando al carajito. Enrique volvió a nacer. Era su día de suerte.
Es la vida real.
Sesenta asesinados en una semana es una estadística monstruosa. Son sesenta señoras Emilias. Son miles de señoras Emilias. Decenas de miles de señoras Emilias. Y detrás de la muerte de la señora Emilia hay un aprendiz que si pasó la prueba, que asesinó a un Enrique, que se graduó de criminal.
Las estadísticas son escalofriantes pero cada número tiene una cara, una vida, una historia.
Como indigna la muerte de la señora Emilia, como indigna que no haya una Gran Misión Seguridad, como indigna que se diga que lo que hay es una sensación de inseguridad inducida  por los medios.
En mi familia todos hemos sido atracados, sin excepción.
La sensación de inseguridad no nos la creó Globovisión sino el frio cañón de una pistola.
Convenzan a los centenares de descendientes de la señora Emilia que la inseguridad es una sensación.

12/04/2011

EL CACEROLAZO… Escrito por Manuel Malaver

Sonaron las cacerolas, y con tanta fuerza, que ni siquiera una maniobra del gobierno para acallarlas con una exhibición de fuegos artificiales fue suficiente para que no se oyeran de Catia a Petare, de Coche a La Pastora, de El Cementerio a San José, y de San Agustín a La Vega.

opinan los foristas
En definitiva, que barrios, urbanizaciones, avenidas, calles, autopistas y trochas se estremecieron para decirle a Venezuela, a Latinoamérica y al mundo que en el país donde se celebraba una cumbre con más pompa de la necesaria, existe un gobierno autoritario, militarista y de vocación dictatorial que recluye a sus invitados en un cuartel para que no escuchen la voz del pueblo, el grito de los oprimidos, la rabia de los que querían decirle que participaban en una farsa, y como tal, eran unos farsantes.
Hay presos políticos en Venezuela, y esa es una de las verdades que el presidente promotor de la cumbre no quería que los invitados escucharan ni conocieran; y una jueza, María Lourdes Afiuni, que está reducida al espacio de los pocos metros de su casa de habitación por dictar una sentencia conforme a la ley que el régimen no quería que se dictara; y en los calabozos de la DIM, del SEBIN y Ramo Verde políticos, profesionales, agentes de orden público, militares, obreros y empresarios condenados, o a punto de ser condenados, sin el debido proceso y negandóseles todos los derechos que le garantizan la Constitución y las Leyes.
Encerrados en un cuartel para que no se enteren del absurdo de que en el país con el más alto ingreso petrolero del continente, hace tiempo que desaparecieron la leche, el aceite y el café de los anaqueles de abastos, mercados y supermercados; que, igualmente, escasean la harina pan y el azúcar, y que, en conjunto, los consumidores venezolanos de todas las clases y estratos ya emplean parte del tiempo disponible para ver si consiguen los productos de la dieta básica que con toda seguridad desaparecerán mañana.
Pero tampoco pudieron saber los presidentes invitados a la cumbre de la CELAC, que hasta cerca de 150 mil venezolanos viven desde hace un año refugiados en hoteles o galpones improvisados porque perdieron sus casas y enseres a consecuencia de lluvias como las que se vivieron estos días en Caracas, y todo porque Chávez, en 13 años de gobierno, no se acordó de ellos, e inventó ahora, que como todo es culpa del capitalismo, deben ser los capitalistas quienes los mantengan en hoteles, y de paso, contribuyan a construirles sus viviendas.
O que la inseguridad personal que campea de Este a Oeste, y de Sur a Norte por toda Venezuela, cuyo saldo en muertos y lesionados es de los más altos del mundo (solo en Caracas murieron el fin semana pasado 60 personas) continúa su “marcha triunfal”, dicen algunos que por la ya terminal incompetencia del gobierno, y otros, que como parte de una política oficial para mantener aterrorizada y recluida en sus casas a la población.
No se conoce (hasta ahora) que ninguno de los presidentes invitados fueran víctimas de arrebatones, o que se le hurtaran algunos de los bienes que portaban o traían en sus valijas (ni a ellos ni a los miembros de sus comitivas), y lo celebramos; pero si hubiera ocurrido, no le habría resultado extraño a ninguno de los 28 millones de venezolanos que experimentan día a día, hora a hora y minuto a minuto que viven en un campo de guerra.
Inflación del 35 anual (la más alta del continente y del mundo occidental), pérdida de poder adquisitivo del bolívar que hoy se cotiza a 10bs x 1 dólar, corrupción generalizada que fue calificada recientemente por una ONG “como de las más altas del mundo”, y narcotráfico tan extendido, metastásico e imbricado en todas las instancias y tramos de la burocracia gubernamental que ya algunos se preguntan si no desembocará en una guerra civil, como la que viven países como Colombia y México, el primero desde hace 3 décadas, y el segundo, un quinquenio, fueron otros de los datos que se fueron sin manejar los invitados, simplemente por los guardaron en un cuartel, y no les permitieron acceso a las calles.
Lo que si no pudieron perderse los 32 invitados de la CELAC recluidos en Fuerte Tiuna, fue percibir que Chávez no es el mismo de otros tiempos, que está sensiblemente mermado en sus condiciones físicas y mentales, y que era difícil convenir de si estaba teatralizando una apoteosis para despedirse de la política nacional o internacional, o si más bien intentaba realizar un relanzamiento de lo que fue su otrora pintoresco desempeño como figura continental y mundial.
Incógnita difícil de despejar frente aquella estampa voluminosa, lenta, de ideas y pensamientos fragmentados, como a medio construir, con dificultades para desplazarse, y en todos los sentidos afectado por el carcinoma que a veces admite padecer, pero otras aleja de su mente y de su vocabulario como una sombra o fantasma que le carcome el resto de tranquilidad que le queda.
Eso sí, quiso ser, o aparentó ser, el mismo Chávez “regalón” de otras veces, el de los acuerdos, convenios y tratados con países aliados, amigos, o no tan amigos, de los que, ya se sabe, casi todos quedarán en el papel, o se cumplirán en una mínima parte, pero de los que siempre pueden quedar unos cientos de miles de dólares, o unos milloncejos, porque algunos recursos, aunque incompletos, pueden librarse y siempre hay urgencias, entre los socios firmantes, que atender.
De ahí que se explique, por qué los 32 presidentes llegaron en tropel, y sin hacer muchas preguntas, y dispuestos a alojarse en una jaima tipo Gaddafi si era la voluntad de Chávez, pero convencidos de que no habían venido a perder el tiempo y de que “algo” se llevarían en los portafolios.
Andaba por ahí y con pinta del “hombre que vendió al contado”, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, el más contento de todos, anunciando que de los 800 millones de dólares que le debía Chávez para el momento de su reconciliación en agosto pasado, ya apenas queda un saldo de 90, pero que nuevos negocios están rodando en el tráfago de los 3000 productos que acordaron liberar de aranceles en su última reunión.
Así como también hicieron negocios, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, empeñada en convencer a Chávez para que le comprara 20 aviones a la empresa paraestatal brasileña, Embraer, o le cancelara deudas pendientes a Odebrecht; y Cristina Fernández de Kirchner, siempre interesada en gasoil para aliviar el déficit enérgetico rioplantense, o en las exportaciones de excedentes de carne, trigo, y soya; o Daniel Ortega, preocupado porque las importaciones de café y carne no se detengan; y otros clientes como Cuba, Ecuador y Bolivia, solicitantes más bien de petrodólares líquidos.
No pudo Chávez, sin embargo, y a pesar de la “regaladera”, conseguir otro acuerdo sobre la CELAC que no fuera la de constituirla como un organismo de “ayuda y cooperación”, sin objetivos políticos que pudieran destinarla a desbancar a la OEA, por ejemplo, sino más bien como un foro que pueda convocar cualquier presidente que, apretado por razones de salud, o de oposición interna o externa, busque un árbol donde arrimarse.
Sobre todo en lo que se refiere al tema del cual no quieren hablar, ni discursear, los neototalitarios anfirtriones: el de los derechos humanos.
De modo que, en lo que fue el objetivo central de Chávez, los hermanos Castro y sus socios del ALBA para la convocatoria de la CELAC, como pudo ser lograr un acuerdo para crear un organismo para sustituir a la OEA…ni se habló, y más bien puede decirse que, en cuanto cancilleres como los de México, Colombia y Chile se negaron a tocarlo… salió más bien fortalecida.
En otras palabras, y para terminar, que unos se fueron con las manos llenas y otros se quedaron con las manos vacías. Y los primeros fueron los países que vinieron a hacer negocios; y los segundos, los que estaban para hacer política: Chávez, los hermanos Castro y sus socios del ALBA, que tuvieron que dejarlo para otra oportunidad.

Manuel Malaver
Noticiero Digital                      

12/03/2011

DIOS, PATRIA Y HOGAR... Escrito Por Prof. Marisela Olarte ULA

Hoy he decidido escribir este mensaje como un aporte a la patria que quiero,
Hoy amanecimos viendo la palabra "de sembrina" en VTV y en RCN (repitiendo el mismo error), y como Acarigua queda en el Edo. Cojedes según VTV, ayer la Juez Dinorah Gonzalez juez 15 de juicio avaló la expresión: "hijo de puta"
dicha por Mario Silva en contra de Miguel Otero del Nacional, alegando que no es ofensiva, injuriante ni difamatoria También vi como Hugo otorgo a las madres 300 bsf por muchacho y aprobaron salario mínimo para los presos,entre otras cosas. También como rapidamente parapetearon Ccs por la Celac.
Como docente me pongo a pensar: 
Que le digo a un alumno que me diga hija de puta?
Como motivas a una niña a seguir estudiando, si por  salir preñada  le van a pagar?
O como le dices a un joven que trabaje honradamente, si ahora cuando caigas preso vas a ganar mas q un maestro?...
tal vez esta cadena te moleste, pero seguimos pasivos y ciegos, muchos están felices pues dieron el día libre...
estamos bajo la crisis política, social y moral que desde hace muchos años tiene a nuestro país hundido en antivalores.
Basta Ya!
fuera el chavismo!
basta de pan y circo!...
DIOS, PATRIA Y HOGAR..

PD:  me despido al mejor estilo chavista:
"biban las miciones hijo de puta"


Prof. Marisela Olarte, ULA

11/28/2011

QUE MIEDO… Escrito por Oswaldo Paez-Pumar; El Universal

Ese par de ex guerrilleros, Guillermo Soto Rojas y Alí Rodríguez Araque, que viven del presupuesto y cuyos gastos en viajes no están sujetos al cupo de Cadivi, han invitado a los jóvenes seguidores del Socialismo del Siglo XXI, a que en defensa del gobierno ante un posible revés electoral se lancen a una aventura igual a la que ellos protagonizaron hace medio siglo, inspirados por el triunfo de la revolución cubana y un Fidel Castro de 34 años de edad, con el propósito de implantar ese modelo de felicidad en Venezuela.
El singular llamado es patético. Los invitan a alzarse en armas no para deponer un gobierno opresor, sino para sostener el gobierno que ellos personifican. Los invitan a seguir ahora a los octogenarios hermanos Castro que reconocen 53 años después el fracaso del sistema y comienzan a desmantelarlo, pero sin abandonar el poder. Los invitan a que los sostengan en el poder para que ellos y su comandante puedan también como los Castro ejercer el poder en la decrepitud. Los invitan a pesar de que su comandante proclama que la Fuerza Armada está a su servicio y al de su partido; y obtiene de los más encumbrados voceros de ella repetidas declaraciones de sumisión.
¿Entonces a quién o a quienes enfrentarán armados esos jóvenes?
La respuesta parece evidente, enfrentarán a los inermes electores, contra los cuales les proponen reproducir la práctica del asesinato que con premeditación, alevosía y nocturnidad ejecutaron frente a inocentes policías.
Después de tomar ventaja de la política de pacificación que les abrió la posibilidad de integrarse y progresar, de participar políticamente y vencer o fracasar, le piden a la juventud que asuma el papel de los sicarios porque ya perdieron hasta el valor moral del asesino. Maten por mí, les gritan, protejan mi cambur, que depende de mantener a su comandante en el poder, como en el matrimonio, hasta que la muerte los separe.
Si Castro, después de denunciar que la Cuba de Batista era el burdel de Estados Unidos, para sobrevivir en el poder envileció a la cubana que hoy hace de jinetera; estos mequetrefes quieren envilecer a la juventud para que le sirva de escudo protector de sus miserias, todas morales ninguna material.
Ese acto segundo de la obra de teatro, cuyo acto primero fue la declaración de Adán Chávez, invitando a lo mismo, es la manifestación más clara de cobardía, por eso digo "que miedo".
opaezpumar@menpa.com

11/22/2011

IVAN SIMONOVIS: 7 años tras las rejas del SEBIN... Escrita por Ivan Simonovis

Caracas 22/11/11. Iván Simonovis, el preso político más antiguo de Hugo Chávez por los hechos del 11 de abril de 2002, cumple este martes 7 años detenido en los calabozos del SEBIN y por tal motivo hace pública una carta donde explica, entre otras cosas, su situación actual de salud.


IVAN SIMONOVIS
62.000 HORAS EN UN CALABOZO

Tras 4 años solicitándole a las autoridades ser atendido por médicos especialistas, el pasado 5 de Septiembre de este año fui trasladado a una clínica para hacerme unos exámenes.
El resultado de los mismos arrojó el siguiente cuadro:
Discopatía en columna vertebral.
Disminución del espacio intervertebral L5-S1.
 La Resonancia Magnética y Radiología Cervical evidenciaron:
Discopatía severa a predominio. Estenosis de forámenes izquierdos en corte axial.
Compresión de raíces nerviosas en dichas foráminas.
STIR positivo en platos vertebrales C6 y C7 por fracturas recientes.
La Electromiografía:Síndrome del Túnel Carpiano bilateral.
La Densitometría Ósea evidencia:
Riesgo de fractura moderada en trocánter y cuello femoral.
Riesgo de fractura leve en columna lumbar.
¿Qué motivó este complejo cuadro?
Definitivamente, las condiciones de reclusión en las que me encuentro.
A todo esto, le debemos agregar un peligrosísimo factor de riesgo: la falta de exposición a los rayos ultravioleta que proporciona la luz solar. Estos, son responsables de la producción de vitamina D.
La protección del derecho a la salud y a la vida cobra especial relevancia en los casos de personas privadas de libertad (artículo 43 constitucional), por cuanto es al Estado a quien corresponde en forma INDELEGABLE.
 Sin duda una trato diametralmente opuesto al recibido por el presidente Hugo Chávez quien como prisionero político hasta por un dolor de muela era trasladado en forma inmediata al hospital militar.
 Fui sentenciado el 4 de Abril del 2009 a 30 años de prisión, desde esa fecha hasta el día que me trasladaron a la clínica transcurrieron 2 años y 5 meses sin tener contacto visual alguno fuera de este vetusto edificio.
 Fui trasladado, como siempre "bajo estricta seguridad", esposado en la parte trasera de una camioneta del Sebin, otrora Disip, la comisión buscaba abrirse paso con sirena a fondo en la saturada vía pero aun cuando el desplazamiento era veloz para mí todo era como en cámara lenta.
 Debo confesar que es difícil describir lo que sentía, al principio solo miraba deslumbrado como niño en acto de magia, el sol, estructuras desconocidas, la situación era ajena y variopinta.
 Dejé de mirar y empecé a observar, lo primero las calles destruidas, sucias, construcciones paralizadas, era como estar en otra ciudad, el otro país.
 Llegamos a la Avenida FFAA, a una cuadra de un edificio donde -otrora-residí durante muchos años y me sorprendió que esa imagen que debía serme familiar me resultaba difícil de reconocer. Era una imagen desdibujada. Muchos locales desaparecieron otros totalmente cerrados, el comercio formal sustituido por el comercio informal y se podía apreciar que desesperadamente abordaban a los transeúntes ofreciendo sus mercancías. Lo más impresionante era el rostro de la gente, muchos con la mirada perdida, algunos parecían caminar sin rumbo, a arrastrapiés, otros por el contrario tenían un desplazamiento desesperado, como quien tiene una cita y va retardado. Pero todos tenían un común denominador, sus rostros reflejaban, preocupación, tristeza, ansiedad, miedo, nadie sonreía, era como si la alegría de vivir hubiese desaparecido.
No es ningún secreto que Venezuela atraviesa una profunda crisis de pérdida de valores, principios e institucionalidad, la consecuencia de esto es que hemos ingresado a una peligrosa espiral de violencia criminal y cuando un país entra en esa descomposición el primer síntoma es la politización de la Justicia. De allí en adelante todo el sistema de justicia deja de velar por los intereses del colectivo para solo atender los mezquinos beneficios del gobierno de turno. La violencia crea más problemas sociales de los que pueda resolver.
Actualmente en Venezuela hay más de 50 presos por razones políticas; banqueros, empresarios, representantes de mercado de valores, policías, periodistas, militares, funcionarios comunes, muchos de ellos simpatizantes del oficialismo a quienes se le atribuye un delito fabricado. De igual forma están los perseguidos políticos, exiliados. Cuando eres un preso o perseguido político tienes poca o ninguna posibilidad de obtener libertad o de dormir en paz. Terminas siendo el resultado de la más exquisita "ingeniería penal" que aplasta los más básicos postulados jurídicos.
Sin duda jamás imaginé la cantidad de días de mi vida que se consumirían en esta cárcel, a siete años de prisión, desde esta mazmorra de cemento y hierro, gris; tan gris como el comunismo les digo que me he fabricado un modelo mental que consiste en que cualquier juicio de valor entre lo justo o lo injusto no tiene aplicabilidad alguna ante este alevoso gobierno y absolutamente tengo claro que mi obligación es sobrevivir a esta barbarie judicial. Mientras el mundo discute como reconocer los derechos humanos, como profundizar las democracias, como sembrar principios y valores que garanticen que ninguna persona abuse de otra y que todos tengamos oportunidad y justicia,  acá se hace todo lo contrario la palabra "JUSTICIA" desapareció del diccionario gubernamental y se intenta imponer una solo doctrina.
Ninguna sociedad puede tolerar la violencia generalizada así como ningún organismo vivo puede tolerar la enfermedad total.
Pero la buena noticia es que tras largos y duros meses de negociaciones, finalmente el conjunto de las organizaciones que hacen vida en la Mesa de la Unidad lograron ponerse de acuerdo a favor del apoyo unánime del candidato que resulte electo en las primarias de la oposición y que enfrentará, presumiblemente, a Hugo Chávez en las elecciones de octubre el próximo año. Lo que criticamos no son las ideas de los actuales administradores sino de sus métodos y su moral.
Ha llegado el momento de dar un impulso amplio y audaz por el futuro de la nación, el acuerdo logrado es un mensaje de esperanza a un país habido de sosiego; Venezuela esta inmersa un profundo foso en el que los problemas se multiplican exponencialmente. No podemos pensar que la profusión de discursos nos otorgara el sosiego que añoramos, solo conseguiremos Justicia, Libertad y Oportunidad cuando todos nos escuchemos, nos aceptemos y sepamos tolerarnos hasta lograr dispersarnos absoluta confianza.
Yo invito respetuosamente al pueblo venezolano a allanar el camino de la discordia, del odio y discriminación para ir a una verdadera conferencia entre partes. Confío que miles decenas de hombres y mujeres están dispuestos a luchar con las ideas de un mundo moderno. No necesitamos un hipertrófico gobierno, necesitamos el talento de todos para hacer gerencialmente un estado eficiente y productivo. Ahora hay una oportunidad. Oportunidad y Responsabilidad van juntas. Nos unimos como un indestructible equipo o moriremos como individuos.
La auténtica limitación de la libertad no viene del control del espacio físico, sino del control de las emociones.
Iván Simonovis
Prisionero Político

Juan José Ojeda Díaz / Prensa de Solidaridad
@juanjoseojeda

11/17/2011

LOS CINCO DE LA FAMA… escrito por Antonio Sánchez García

A Antonio Ledezma, el gran ausente
1
“Ricardo Lagos se transforma en el líder indiscutido de los opositores del régimen de Pinochet, cuando participa el 25 de abril de 1988 en el programa político De cara al país de Canal 13, el que realizó un ciclo con los principales dirigentes de los partidos políticos legalmente inscritos, durante el capítulo correspondiente al Partido Por la Democracia, al que asiste como su Presidente, en una actitud valiente para esos tiempos señala que el triunfo del «No» será “el inicio del fin del gobierno de Pinochet” e “impedirá que el general Pinochet esté 25 años en el poder”. Lagos mira a la cámara y levanta su índice para decirle directamente a todos los televidentes: “Usted, general Pinochet no ha sido claro con el país [...] Le voy a recordar, que el día del plebiscito de 1980 dijo que usted no sería candidato para 1989 [...] Y ahora, le promete al país ocho años más de tortura, con asesinato, con violación de los derechos humanos. Me parece inadmisible que un chileno tenga tanta ambición de poder, de pretender estar 25 años en el poder”.
Ni una palabra de más ni una palabra de menos: ese simple gesto de coraje de un académico desconocido por las grandes masas, el dedo apuntando al rostro de su mortal enemigo que imaginaba observándolo desde su alcázar de La Moneda, y ese pequeñísimo discurso cambió el curso de la historia de Chile, derrumbó los portones de las cárceles de la dictadura y abrió las anchas alamedas entrevistas por Salvador Allende cuando acariciaba la culata del fusil con el que se quitaría la vida para evitar la humillación y el oprobio.
La historia suele ser injusta. Un nieto de Ricardo Lagos le preguntó recientemente qué historia era esa del dedo suyo de la que tanto se hablaba. Con palabras sencillas para hacerle comprender lo acontecido se vio atribulado por la ingenua y espontánea respuesta de su nieto: “Abuelo, ¿y eso fue todo?”.
Eso fue todo. Un gesto, una palabra dicha en el momento oportuno, una decisión intempestiva, pudo torcer el curso de la historia. Que contrariamente a lo que se cree, avanza dando saltos y aprovechándose de cualquier pretexto, como un dedo acusador dirigido al rostro de un tirano. ¿Cómo olvidar ese discurso breve, lleno de emotividad y grave circunspección, con el que Winston Churchill con voz firme pero temblorosa se dirigió a la Inglaterra azotada por bombardeos inclementes y la amenaza de una invasión que podría acontecer en cualquier momento, para no ofrecerle nada, muchísimo menos el apaciguamiento ante Hitler que ofrecía el primer ministro Chamberlain, su predecesor, sino el dramático pedido de sacrificios, sangre, sudor y lágrimas? ¿Cómo olvidar su desprecio ante los timoratos, cuando les dijo en el rostro: ofrecisteis la paz. No la lograste. Obtuvisteis la guerra.
En esos y en muchísimos otros actos aparentemente intrascendentes que cambiaron el curso de los acontecimientos he pensado desde este lunes 14 de noviembre, cuando a las 8 horas en punto de la noche, cinco ilustres venezolanos se dirigieron en nueve oportunidades y durante no más de un minuto exacto a la audiencia que llenaba el Aula Magna de la UCAB y a través de las pantallas, al país y al mundo entero.

2
Era la primera vez en trece largos años, que jamás he dudado en calificar de dictatoriales, en que el país asistía a un acto de esa dimensión y de esa envergadura. Perdida la capacidad de comprender el momento histórico que estamos viviendo, sea por la grave enfermedad que padece, sea por cansancio en un agotador y estéril ejercicio del poder por el poder, cometió Hugo Chávez un error imperdonable. Encadenó al país para demostrar su omnipotencia, imponiéndonos la asistencia teledirigida a un acto propagandístico intrascendente y banal. Para someterse, finalmente, a las expectativas despertadas por el debate de los precandidatos a las elecciones presidenciales y permitir la transmisión del evento. Obviamente, sin cadenas, pero con una audiencia absoluta.
Logró así lo que ni el más avezado experto en manipulación mediática se hubiera siquiera propuesto: contrastar la imagen de un hombre seriamente enfermo, desfigurado, abatido y consumido por el rencor y el odio con la de cuatro jóvenes figuras frescas y en la plenitud de sus facultades, acompañados por un diplomático experimentado y decidido a enfrentarlo en todos los terrenos. Escoltados por un auditórium expectante de estudiantes universitarios anhelantes de un cambio profundo e irreversible en la conducción de los asuntos públicos de nuestro país. Una confrontación dialéctica entre un pasado que agoniza y un futuro que puja por enseñorearse del país. La vieja y siempre subyacente contradicción entre civilización y barbarie que ha signado todos los avatares de nuestra atribulada historia. “Un viejo gobierno de difuntos y flores”, como lo cantaría el trovador cubano Silvio Rodríguez, enfrentado a una era que, en sus mismas bellas palabras “está pariendo un corazón”.
No se extinguían ni las imágenes ni las palabras llenas de soberbia, de inquina, de desprecio y brutalidad cuartelera, y ya se asomaban los rostros de cinco venezolanos dispuestos a enseñarle al país sus propósitos, sus proyectos, sus ideas, su decisión de asumir la conducción del país para rescatarlo del naufragio y llegar al puerto seguro de la reconciliación nacional, la paz, la seguridad, la prosperidad y la justicia.
Nadie, ni siquiera los jóvenes universitarios que lo promovieron con tanta tenacidad y empeño, venciendo las suspicacias, los temores y las naturales angustias de quienes jamás se habían enfrentado a desafío semejante –un ejercicio democrático olvidado en un país degradado a cuartel – pudieron imaginar el éxito de esta maravillosa aventura. Los jóvenes, una vez más, han puesto la pica en Flandes. Renace la esperanza.

3
Quienes aún creen que éste no es más que un mal gobierno tuvieron ocasión, gracias a la sabia y valiente intervención de Diego Arria, de abrir los ojos: este es un gobierno dictatorial bajo la férula de un tirano. La primera y principal tarea es derrotarlo, pues es y será el principal escollo a la solución de nuestros problemas. Y quienes se niegan a reconocer la calamidad pública que se enseñorea desde Miraflores, con su trágico saldo de muerte, ignorancia, ruina y desolación, pudieron recibir una cuenta rigurosa, exacta y comedida de las razones de nuestros males y las formas de resolverlos. Todos, sin excepción, tuvieron la lucidez y el coraje de denunciar las causas del mal y su causante. De allí la naturaleza histórica, trascendental de estas primarias y la necesidad irrevocable de derrotar a la tiranía.
No fue un debate. Pero de las breves y concisas exposiciones se derivan diferencias sustantivas. María Corina Machado, deslumbrante en su elocuencia y convicción, tuvo el coraje de señalar la causa principal de nuestros graves problemas: el anti capitalismo subyacente no sólo al régimen, sino a la cultura dominante y a su clase política en particular. Su defensa del supremo derecho a la propiedad privada tiene un valor que trasciende los límites del encuentro: junto al diagnóstico de Diego Arria, el acento en la necesidad de emprendimiento nacional, de abrir el país al impulso de la empresa privada y el libre mercado, las inversiones nacionales y extranjeras, públicas y privadas sostenido por María Corina constituyó la médula de propuestas por un cambio radical, profundo, verdaderamente revolucionario de nuestro país.
En esa misma tesitura se expresaron los otros candidatos: Leopoldo López poniendo el énfasis en la naturaleza social del cambio, Capriles en la educación, Pablo Pérez en la reconciliación nacional. De haberse planteado un auténtico debate, esos hubieran sido temas esenciales: el rol del Estado en la transformación revolucionaria de la sociedad venezolana, el papel de las Fuerzas Armadas en la preservación de la institucionalidad democrática, la importancia de la empresa privada y el emprendimiento en el desarrollo económico del país, la necesidad de una Constituyente – como lo planteara Diego Arria -, para abrir paso a un proceso de reinstitucionalización del país, la política a seguir frente a PDVSA y su reconversión en una empresa altamente productiva, palanca del desarrollo de un capitalismo venezolano, el montaje de un poderoso sistema de seguridad social siguiendo notables ejemplos, como el de la sociedad chilena, los énfasis en la creación de un sistema educativo moderno, la inserción de nuestra economía en la globalización, etc., etc.
De allí nuestra propuesta a un segundo debate en el que se confronten las diferencias estratégicas entre los programas de gobierno de los precandidatos. ¿Son reconciliables las propuestas de un capitalismo popular de María Corina Machado con las que pueda plantear un socialdemócrata como Pablo Pérez? ¿Comparte Henrique Capriles la radicalidad de Diego Arria en el tratamiento de las fuerzas armadas y la realización de una constituyente? ¿Estaría Leopoldo López de acuerdo con una estatización del sistema de salud?
La democracia no es una película de estreno. Es una realidad que se construye día a día, que busca el curso por donde expandirse y desarrollarse y que debe ser nutrida con nuevas ideas con tenacidad e imaginación, sin descanso, ininterrumpidamente. Ya está naciendo la democracia del siglo XXI. Es la que verá la luz con todo su esplendor el 7 de octubre de 2012

STAVANGER… escrito por Antonio López Ortega

Hacia el sur de Noruega, en plena costa, en forma de bahía cerrada o protegida, existe una ciudad apacible llamada Stavanger. Quien la ubique en el mapa, la reconocerá a la altura de Dinamarca, casi como una cuña de territorio noruego que incide en el vecino del sur. Sus pobladores hablan de temperaturas benignas, con 5 o 10 grados de diferencia, sobre todo si se comparan con las de Oslo, y también de una cálida corriente marina. En verano, Stavanger tiene 20 horas de luz, y en invierno, sólo 4. Ciudad de 200.000 habitantes, no más, lo que ya es una cifra alta para los estándares nórdicos, el resto de la descripción debería hablarnos del orden de las calles, de algunas iglesias, de plazas y parques, de escuelas magníficamente equipadas. Con los más altos índices de calidad de vida y de convivencia, que Noruega y otros países nórdicos exponen para envidia del resto del mundo, Stavanger debería ser un nido de recogimiento, una estampa cívica donde los niños crecen creyendo que el planeta Tierra es en verdad el paraíso.
Desde estos horizontes con cárceles dominadas por sus propios presos o tasas de secuestros que suben como espuma, poco o nada nos debería interesar Stavanger. A no ser por el hecho concreto, comprobable, de que al menos desde 2002, o antes, en la bella ciudad costera viven alrededor de 150 familias venezolanas. Entre padres, madres e hijos podríamos estar hablando de cerca de 500 ciudadanos venezolanos que ya llevan una década en suelo nórdico y que no tienen la menor intención de emigrar hacia otros destinos. Sencillamente, por accidente o azar, Stavanger los ha acogido en su lecho como uno más de sus ciudadanos, brindándoles medios de vida, paz y armonía.
Se cuenta que en el origen de este núcleo creciente está la explotación petrolera, y por ella han sido atraídos o contratados grupos variados de profesionales venezolanos, quienes una vez expulsados de la industria nacional han terminado fichados por reconocidas multinacionales o empresas proveedoras de servicios. La gran odisea explotadora del mar del Norte, con plataformas marítimas que soportan los más fieros embates de oleajes y frías corrientes, ya cuenta con su capítulo venezolano.
Las madres venezolanas consiguen en los mercados de Stavanger harina para hacer arepas, los padres organizan equipos de beisbol y los jóvenes ya cuentan con un grupo de gaitas navideñas llamado "Noruegaita". Una célula patria en medio del frío y los pinos, o más bien los signos de una diáspora secreta que se repite en Canadá, Australia, Colombia, España o Estados Unidos. Una nacionalidad quebradiza, atomizada, cada vez más ajena al origen, que se distribuye por el mundo, como gitanos de nuevo cuño. El país tiene el suficiente talento como para expulsar a sus connacionales y decirles que su destino está en las antípodas, y nunca en suelo propio, de donde son execrados por persecución o falta de oportunidades.
Me detengo a pensar, por sólo unos instantes, en esos venezolanitos, entre uno y diez años, que crecerán en Stavanger y harán de Noruega su patria supletoria. Hablarán un idioma exótico, tendrán novias o novios nórdicos, y dejarán en esos linajes vikingos apellidos de sonoridad muy castiza. El país será apenas un mal recuerdo, que sus padres dejaron atrás, para beneficio de ellos. Esa es la impronta que nos marca: el olvido, el desconocimiento, la fuga, la necesidad de irse a otra parte, porque el país nos expulsa por violento, injusto o indócil.
Nuestra historia se contará en otro sitio, en otras mentes, en otros suelos, y ya habrá algún heredero en Stavanger, escritor reconocido, que rescatará un origen sepultado para componer una saga novelística de crímenes, raptos y desamores. Nuestro futuro está en Stavanger y no lo sabemos.

11/06/2011

REUBICACION DE RESERVAS. Escrito por Laureano Marquez

Siguiendo las instrucciones de Sadim Yer, se dispuso la repatriación expedita de  del 11.000 millones de dólares en oro de las reservas. La disposición fue inmediatamente acatada y se hicieron los respectivos trámites ante los organismos económicos competentes para que los 10.000 millones de dólares  en oro en lingotes de 10 kilogramos cada uno, fuese transportado al país.
La operación sin precedentes presentó ciertas dificultades de orden legal y administrativo, pero, al final, gracias al intenso lobby de nuestra embajada en Washington, los 8.500 millones pudieron ser finalmente sacados  sin inconveniente de las bóvedas del FMI, usando para ello  los servicios de una compañía de transporte de valores  de un antiguo funcionario que por  modestia prefirió permanecer en el anonimato. Esta empresa trasladó las reservas hasta el puerto más cercano.
Se dispuso para el transporte a suelo patrio  de un buque de nuestra Armada en el que, con personal de entera confianza, los 7.250 millones  de dólares en oro fueron cargados con estricta vigilancia y sin riesgo alguno para la nación. La travesía se desarrolló con total normalidad  y ya en aguas nacionales, la embarcación fue intensamente escoltada tanto por patrullas costeras, como por embarcaciones privadas, que no se daban abasto a la hora de apoyar las maniobras de atraque del barco en  Puerto Cabello.
Gracias a ello los 4.500 millones  de dólares reservas en oro fueron desembarcados con total normalidad  y puestos a buen resguardo en contenedores, de los mismos que se usan para el transporte de alimentos en las instalaciones del puerto, al cuidado y vigilancia intensa  de la Guardia Nacional.
De manera inmediata y  mostrando una eficiencia realmente sorprendente, se dispuso de un convoy para que los 4.320 millones fuesen transportados por  tierra  hasta las bóvedas del Banco Central, trámite que se hizo sin demora  para evitar inconvenientes. Los 2.750 millones llegaron en la mañana siguiente a la sede del Banco, ya en el sitio, su presidente dio instrucciones para  de manera inmediata los 1700 millones fuesen depositados en las bóvedas nacionales, cumpliéndose  así la disposición de mantener nuestras reservas bajo el riguroso control de nuestras autoridades. Para tranquilidad de todos y garantía de la solvencia internacional del país.
Como se informó, al término de la operación realizada con todo éxito,  nuestras reservas en oro, por un monto equivalente a 1000 millones de dólares en oro ya están a salvo, en nuestro poder y completamente reubicadas.

MENSAJE DE ALLA ARRIBA... Escrito por Jesús Antonio Petit DaCosta

Si el tirano tuviese un amigo de verdad (que parece no tenerlo, y menos ahora), se le sentaría a un lado para decirle: Partiendo de que efectivamente sufres de cáncer, y no hayas mentido una vez más, voy a comunicarte el mensaje que te envían de allá arriba.
Aligera el alma, que tiene sobrepeso de culpa, para que llegue liviana al encuentro inevitable con la justicia divina. Agradece que te escapas de la humana, la que en casos como el tuyo se subordina a la venganza. El odio tiene eso: envenena el alma y corroe las entrañas. Peor aún, al que lo siembra se le devuelve en sufrimiento. Reconoce que, hombre de pocas lecturas como eres, el resentimiento de muchacho pobre, criado con privaciones, te hizo caer bajo la influencia de seres diabólicos como el tal Ché Guevara, autor de esta frase satánica: “un pueblo sin odio no puede triunfar, porque sólo el odio intransigente lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar.” Lo mismo pudo haber escrito Boves si lo hubiesen alfabetizado. Tú sabes muy bien cómo murieron los dos, enviados directamente al infierno. A ellos Dios no les dio la gracia del preaviso como el que te ha dado a ti.
Tienes muchos enemigos, no sólo aquí, sino allá arriba. Estos son más de temer. Están alineados esperándote para convertirse en tus acusadores. Solamente al llegar vas a encontrar una multitud. No para saludarte, sino para acusarte. Son las víctimas de la delincuencia que tú promoviste con tu odio. Ese que mueve la envidia a todo hombre de bien y a todo el que se destaca. A ellos se unen las víctimas de tu crueldad. Le han encomendado la vocería a Brito. ¿Te acuerdas de él? ¿Por qué no le devolviste su tierrita, si era todo lo que pedía? A su lado, la señora Añez. ¿La recuerdas? La mataron tus hordas motorizadas con su banderita en la mano. Ellos sí te recuerdan. Sólo podrías pedir rebaja de la pena si liberas a todos los presos políticos, disuelves las milicias, desarmas a tus bárbaros y cesas en tu prédica del odio.
Si superas el mal momento de este encuentro, pasarás adonde están esperándote Vargas, José Gregorio y Razzetti, quienes te impondrán de su querella en representación de los universitarios. Te imputan haber destruido la universidad, haberte cebado en los médicos venezolanos deshonrándolos ante el mundo y haber acabado con el futuro de los jóvenes obligándolos a emigrar. A pesar de su religiosidad José Gregorio parece el más predispuesto en tu contra, ya que acaricia intencionadamente la cabeza de su estatua en Yaracuy que tus vándalos le quitaron. De ellos y sus representados sólo podrás pedir clemencia si reparas el honor de los médicos y de todos los profesionales universitarios venezolanos y enalteces la universidad favoreciendo su engrandecimiento.
Si haces mérito para su clemencia, todavía quedaría pendiente la acusación que te harán Pérez Alfonzo y Uslar Pietri de haber ejecutado el Plan de Destrucción Nacional contra el cual ellos tanto lucharon, llevando el país a la ruina económica y a la degradación moral. ¿Cómo te salvas de la condena eterna con tamaña acusación? Sólo puedes conseguir una rebaja de la pena desandando el camino: ponerle fin al comunismo y volver a la economía de mercado, o sea, al capitalismo que es el sistema económico de los países desarrollados. Hasta en el Brasil de Lula.
Pero la acusación mayor la tienen preparada Miranda, Bolívar y Páez. Les choteaste el bicentenario, destruyendo su obra al convertir a Venezuela en satélite de Cuba. Ellos dicen que ni Dios perdona eso. Según Miranda todo lo tuyo es “bochinche, bochinche y más bochinche.” Lo de Bolívar es de antología: quiere verte en el infierno porque lo has metido a comunista siendo lo opuesto y lo has perturbado en el sepulcro adonde había bajado tranquilo. Y de Páez ni te cuento.  Se pasea por la sala de recibo exclamando: apenas entre ese carajo le caeré a coñazos. ¿Qué necesidad había de que te metieras en ese lio?

10/30/2011

EL NEO RACISMO CRIOLLO DEL SIGLO 21. Escrito por Ana Black

La planilla de inscripción del Instituto Universitario de Estudios Superiores de Artes Plásticas Armando Reverón trajo como modalidad este semestre unas casillas en las que los alumnos deben aclarar si son:
Afrodescendientes (todopegado),
Indígenas,
Inmigrantes,
Discapacitados
U otros.
El pobre encargado de atender las inscripciones estaba a punto de enloquecer cuando empezaron esos muchachos a preguntar:
–Si yo soy hija de negro y española ¿soy afrodescendiente inmigrante?
–Si yo soy hijo de mulata (semi afrodescendienta) y chino ¿qué soy? ¿semi afroasiáticodescendiente?”
–Si mi mamá es goajira y yo también pero tengo los ojos verdes porque mi abuelo paterno era alemán ¿soy caucásica nativa o indígena chimba?”
–Si mi mamá es blanca y mi papá también pero nacidos en esta tierra desde la época de la infame conquista ¿soy eurodescendiente, venezolana, bolivariana o kimosabi?
–Si mi mamá es como marroncita pero pecosa y mi papá no se sabe porque tiene la piel canela, las piernas cambetas, el pelo malo, los ojos achinados y todo lo que conlleva la parafernalia étnica ¿qué soy? ¿un tutti frutti racial?
–Si toda mi familia es pemona menos mi abuelo paterno que era portugués, dónde me anoto ¿en “Otros”?
–Si en mi familia todos tenemos la misma sonrisa pero yo soy marrón clara, mi hermana mayor catira, mi hermano bachaco y mi hermanita como china ¿son mis hermanos?
–Si yo soy afrodescendiente, o sea, hijo de negro y negra, ¿me van a dar unas clases diferentes?”.
Ahora, díganme, por favor a mi, Ana Black: ¿Qué sentido tiene esa encuesta?
¿Cuándo en la vida a los venezolanos se nos ha preguntado de qué color somos?
¿Alguien ha visto algo más segregacionista que eso?
¿De cuándo acá los nacidos en Barlovento, por generaciones de generaciones, pasaron a ser africanos?
Qué vienen siendo entonces los andinos ¿colonodescendientes? ¿Primerimperiodescendientes? ¿Cuál es el color oficial del venezolano bolivariano? ¿Quién lo determina? ¡Cómo lo van a establecer! ¿Nos van a repartir una carta cromática? ¿Van a hacer una escala de colores? 
¿Yo estoy perdiendo las proporciones o este es un gesto discriminador que nos pretende aplicar la sucursal más fiel del imperio norteamericano? Insistiré en la pregunta porque… es que no entiendo:
¿Hay algo más racista y –por qué no decirlo- ¡baaalurdo! que preguntarle a la gente de qué color es?
¡Fo!
¡Huele a azufre!

ANA BLACK

10/24/2011

LOS VERDADEROS TRAIDORES Y EL CARACAZO... Carta del Gral. Carlos Peñaloza en el Noticiero Digital 10 Octubre 2011

La traición de “El Caracazo”10 Octubre, 2011*** El estallido de cólera popular el 27 de febrero de 1989 era algo esperado por los servicios de inteligencia. El petróleo había bajado de 40 a 7 dólares y en Cuba se habían entrenado los francotiradores que ese día dispararon contra el Ejército para desatar el caos propicio a la toma de Miraflores. Todos lo sabíamos, menos el presidente Pérez, aislado por un círculo de traidores.
El pasado viernes 30 de Septiembre, el presidente Chávez se presentó “de punta en rojo” ante los medios, con una pelota de beisbol en una mano y un guante Wilson de grande liga en la otra. Detrás de él, hieráticos, dos generales hacían de escuderos. Al pie de las escalinatas de Miraflores sacó el pecho ante la horda de periodistas y proclamó que su estado de salud era excelente.
La noche anterior se habían corrido rumores sobre una recaída en su enfermedad. Para desmentirlos presumió capacidad atlética. Hizo el aguaje con lanzamientos suaves para luego exclamar: ¡”Tribilin” está muy bien! Ese fue su más reciente parte médico oficial. De allí bajó al ruedo con los periodistas de la prensa internacional y medios oficialistas. Se batió con la corresponsal Andreína Flores, tras lo cual, visiblemente alterado, divagó sobre varios temas. Fue entonces cuando cometió un desliz que pasó desapercibido.
Chávez fue infiltrado
El día siguiente, sábado, la prensa anunció que general Ítalo del Valle Alliegro sería sometido a juicio por su actuación durante El Caracazo. ¿Qué tuvo que ver la “aparición” de Chávez el día anterior, con el juicio al general Alliegro? Pues…Mucho. En un instante de su cháchara el día anterior, el Presidente miró hacia atrás señalando a Miraflores y dijo: “Esto era antes una casa de festejos. Yo lo sé porque estuve infiltrado aquí en 1989. De aquí me sacaron preso a finales de ese año”.
Una sorprendente confesión que confirmó con más amplitud lo que ya había mencionado en el Programa Aló Presidente No. 289 del 5 de Agosto de 2007 donde manifestó que su estadía en Miraflores fue una “buena operación de infiltración.” Dado que había terminado la sesión de preguntas, el enfermo se retiró a su lecho. Como ningún periodista pudo repreguntar sobre esta revelación creo conveniente a relatar la siguiente historia porque Fidel es un experto en infiltraciones.
Chávez llegó al palacio presidencial en 1988, al final del gobierno de Lusinchi, como ayudante del general Arnoldo Rodríguez Ochoa, oficial de limpia trayectoria. Como su ayudante tenía acceso a información clasificada. Fue infiltrado, junto con otros militares y políticos, por la organización que Fidel Castro montó en Venezuela para apoderarse de nuestros recursos petroleros y con ellos financiar su proyecto imperial.
A pesar de que Pérez tenía profundas diferencias políticas con Fidel, sentía por el cubano una admiración que lindaba con atracción fatal. Su relación comenzó con un encuentre superficial en 1948 en Caracas y se fortaleció en La Habana entre 1949 y 1952, cuando CAP estuvo allí exiliado. Fidel cultivó la amistad con CAP y aprovecho para infiltrarle a Orlando García, un miembro de su banda de matones en la universidad de La Habana. Orlando García era agente doble de Fidel y la CIA. Desde que Fidel lo asigno a CAP no se separó de su lado jugando un rol de agente triple, al añadir a Carlos Andrés entre sus clientes.
El agente de Fidel
En diciembre del 88 CAP fue electo presidente por segunda vez. Una de sus primeras acciones fue enviar a Orlando García a La Habana a coordinar la venida de Fidel como gran estrella de su “coronación”. Para ese entonces Venezuela no tenía relaciones diplomáticas con Cuba. García coordinó y dirigió la entrada a Venezuela de 300 personas que venían en la comitiva del cubano. Esta partida entró por la rampa 4 de Maiquetía. Llegaron en 3 aviones Ilyushin II-76. Traían pesadas cajas de madera del tipo utilizado para transporte de armas y municiones.
Por orden de Orlando García, quien hablaba a nombre del presidente Pérez, en esta operación sólo intervinieron cubanos. El personal y su material salieron hacia Caracas en un convoy de autobuses y camiones manejados por cubanos, en dirección al hotel Eurobuilding, vacío porque todavía estaba en la etapa final de su construcción. El Eurobuilding fue entregado al G2 cubano. Se habilitaron 200 habitaciones y se prohibió la entrada de personal venezolano.
Pese a las medidas de seguridad, las armas fueron vistas fuera de las cajas por personal venezolano de mantenimiento llamado para corregir fallas en el edificio. Terminada la toma de posesión, parte del contingente cubano salió del país, pero otros permanecieron en Caracas con las armas. La operación era controlada por Orlando García y ni siquiera CAP se enteró. Fuentes de inteligencia me informaron que desde Maiquetía habían salido menos “cubanos” que los que habían ingresado. Nada quedó registrado.
Todo se sabía
En las semanas anteriores a El Caracazo (27 de febrero de 1989), los servicios de inteligencia del Estado venezolano registraron un ambiente pre revolucionario en las calles, y que un numeroso grupo de jóvenes comunistas venezolanos se estaba entrenando en Cuba. El pueblo empobrecido por la caída del petróleo de $40 a $7 por barril, estaba “de a toque”.
Las medidas neoliberales para estimular la economía prendieron la mecha lenta que el G2 cubano esperaba. Fidel había entrenado francotiradores venezolanos en Cuba. Esto era conocido por los servicios de inteligencia venezolanos antes del triunfo de CAP, pero ese conocimiento no pudo ser utilizado porque, por gestión de Orlando García, se decapitó a la DISIP y a la DIM para permitir trabajar libremente al G2 cubano y a los golpistas. Cuando el 27 de febrero estalló el descontento popular, los francotiradores estaban listos para incendiar la pradera. Ellos dispararon contra los soldados del ejército venezolano que habían salido a patrullar. Las FAN reaccionaron como soldados. En el intercambio de fuego se produjeron víctimas cuyo número oscila, según quien los cuente, entre 276 y 3000 muertos.
La parte más dura de la batalla pude verla a través de un larga vista desde el Circulo Militar. Desde allí vi en acción a un disciplinado grupo de francotiradores dotados con radios portátiles. Estos paramilitares tomaron las azoteas de los edificios más altos de la Calle Real de El Valle, frente al Fuerte Tiuna, causando estragos entre nuestras tropas en la calle y disparando contra el Fuerte. Era el mismo tipo de operación que como subteniente yo había combatido en el Oeste de Caracas, en los años 60.
Traición en Miraflores
Cuando ocurre El Caracazo, el ministro de la Defensa era Ítalo del Valle Allegro. Me consta que envió las tropas a la calle pensando que era un problema de orden público, fácil de dominar, pero Fidel le tenía una sorpresa.
El plan de Fidel era muy simple. Una vez que las tropas nacionales estuviesen en las calles, los oficiales de la logia chavista con sus tropas y el apoyo de los francotiradores tomarían Miraflores. Ese día Hugo Chávez, el infiltrado en Miraflores, desapareció de palacio apenas comenzó la batalla, pretextando estar enfermo. La ferocidad del ataque organizado por el G2 cubano hizo imposible que el plan se realizase, porque obligó a las tropas a defenderse con todo. En medio de ese fuego cruzado la operación golpista sobre Miraflores no pudo ejecutarse.
Pocos días después las tropas leales habían controlado el campo de batalla y los francotiradores se esfumaron. Chávez reapareció en Miraflores. El plan de Fidel había fracasado y había que proceder a un plan B: convertir la masacre provocada por los francotiradores en una operación ordenada por el Presidente Pérez y ejecutada por el ministro Alliegro.
En julio de ese año,Alliegro pasó al retiro y le sucedió el general Filmo López. Yo fui nombrado Comandante General de Ejército. En ese cargo pude ponerme tras la pista de los golpistas. A fines de noviembre detectamos un golpe que se ejecutaría aprovechando la visita de CAP a Davos. El 5 de diciembre de 1989 ordené la detención de Hugo Chávez junto con 18 oficiales de su logia. Los acusé de preparar una conspiración para asesinar al presidente cuando éste regresara de viaje.
Al llegar CAP a Caracas, un grupo de funcionarios ex miristas, ahora adecos, encabezado por Jesús Carmona –quien había accedido a la intimidad con el presidente-, actuando en acuerdo con Orlando García, convencieron a CAP que yo estaba equivocado. CAP ordenó liberar a los golpistas encabezados por Chávez y no revelar sus nombres a la prensa. Esto le permitió a Chávez mantener la integridad del grupo que actuó el 4F. Fue lo que Chávez reveló con orgullo en su presentación ante los periodistas el viernes pasado, demostrando que yo no estaba equivocado cuando ordené su detención en diciembre de 1989.
Lo que falta por saber
Hay preguntas que aun giran en mi cabeza. ¿Quién manipuló los nombramientos en la carrera de Chávez desde que salió de la Academia Militar hasta infiltrarlo en Miraflores? ¿Era Jesús Carmona el principal infiltrado (era Ministro de Secretaría de la Presidencia), o había peces más gordos en ese entorno?¿Quién era el venezolano en la cúpula, el contacto directo con Fidel Castro? ¿Quién asumiría el poder si el golpe del 4F hubiese tenido éxito, cuando Chávez no estaba aún en la cúpula de la conspiración?
La tragedia no ha terminado. El general Alliegro, jefe de las fuerzas leales que frustraron el golpe fidelista, ahora anciano y enfermo, será sometido a juicio,con los culpables convertidos en fiscales. Falta mucho por investigar y también por suceder.

8/26/2011

CARTA ESCRITA POR EL DR. RAFAEL MUCI-MENDOZA, MEDICO VENEZOLANO

Carta abierta escrita por el Dr. Rafael Muci-Mendoza,  médico venezolano de la Escuela de  Medicina de la  Universidad Central de Venezuela, al Embajador cubano.

Excelentísimo señor Embajador:
 Debería usted bien conocer que  es de ética elemental el  que un embajador no se inmiscuya en los asuntos internos  del país que le acoge como   huésped.
Sus insolentes declaraciones sobre  los médicos venezolanos, me obligan moralmente  a enmendarle.  El "sistema de valores" que usted nos endilga, según el cual 'nuestra intención al estudiar Medicina es obtener  un título y una acción en una  clínica privada', además de insultar nuestra dignidad, con aviesa intención nos  expone al desprecio público y nos desacredita ante nuestros enfermos; después de todo, somos sus médicos y  con sus miserias todo cuanto poseen.
Usted emplea el procaz lenguaje del Presidente de acá, para dividirnos en 'oligarcas' y  'proletarios', epítetos  éstos dichos para agraviarnos  y que nunca antes nadie utilizó.  Siendo antitípico hablar en  primera persona, debo expresarle que, como muchos de mis colegas y aunque a  usted le duela, recibí, EN  LIBERTAD, una excelente  formación moral, ética y académica  que coloca al paciente  como principio y fin del acto médico, paradigma que he tratado de inculcar a mis  numerosos alumnos.
Yo, como tantos, por cerca de  40 años y por un magro  sueldo, he trabajado con tesón la  mitad del   tiempo en un hospital público,  a costo subsidiado con nuestro ejercicio privado. Este  último lo hemos ejercido  como profesión liberal en  clínicas privadas, EN  LIBERTAD, con honestidad, mística  y orgullo.

Pero además debe usted saber que en lo personal he  visitado Cuba en tres  ocasiones. No lo hice por  curiosidad o turismo, y le  confieso que no conozco Varadero.  He sido y he continuado  siendo un invitado de sus  médicos, y respecto a ellos,  nunca hice uso de cuanto vi u oí en su país.
Su irritante intromisión me  indica que es tiempo de  hacerlo.  En mayo de 1993, cuando su  gobierno al fin dio a conocer  al mundo la epidemia que, a  pesar de sus adversas consecuencias, había mantenido  en secreto desde 1991 y amenazaba con dejar en la umbra  visual a más de 40 mil sufrientes, formé parte de una  misión humanitaria que visitó la isla. En compañía de colegas cubanos y de  diversas procedencias, examiné  personas afectadas, ayudé  a definir el paciente-tipo y a esclarecer las causas de  lo que se dio en llamar  Neuropatía óptica Cubana, y que  en resumen -a despecho  de que se haya invocado un factor multifactorial- fue  trasfondo de miseria y hambre.  En cinco ocasiones me reuní  con su Comandante para  discutir estrategias diagnósticas  de la epidemia, hoy por  cierto trocada en endemia.  En una de estas reuniones,  y aunque parezca una  pretensión el decirlo, una de  mis colegas cubanas dijo  públicamente que la neuro-oftalmología cubana se dividía en dos períodos, antes y después de las visitas docentes del doctor Muci.
A pedido de su Señor, hice mi último viaje a Cuba . Les  comuniqué todo cuanto sabía;  guiados de mi mano  aprendieron nuevas técnicas,  mis diapositivas fueron copiadas, y mis charlas video,  grabadas.  No pedí nada a cambio. Mucho  me fue ofrecido, pero el  olvido es traicionero. Una  simple esquela de  agradecimiento me fue regateada. Regresé con la satisfacción  del deber cumplido y un  rictus de dolor al recordar la  mirada famélica de mis colegas, trasunto de hambre  de LIBERTAD, hambre biológica, pero también hambre  intelectual al carecer de los instrumentos básicos para  adquirir conocimientos: libros y revistas científicas.
Mientras tanto, Cuba exportaba  su revolución con los dineros de un pueblo miserable. Pude apreciar allí dos clases de  médicos.  Unos, 'los olvidados' --a lo peor, distanciados del   partido comunista--, que ocupan los escaños más bajos de la pirámide médica sin esperanzas de ascender. Ésos no  asistieron a mis charlas. En mi  universidad asisten a mis  cursos, en LIBERTAD y por  libre albedrío, quienes así lo  deseen, sean médicos,  estudiantes y aún miembros de  otras profesiones.  La otra clase, que llamaré  'la nomenclatura' --los ubicados en el vértice--,  tenían acceso a la escasa  tecnología y eran celosos  guardianes de los libros,  depositarios del poder que da el  conocimiento.  Ésos, privilegiados del  sistema, tienen acceso a los  banquetes, y viajan al exterior  con dólares, olvidando a aquellos pobres colegas que se  quedaron en casa.  La sociedad cubana es una  sociedad triste donde se habla calladito para no ser escuchados por el Estado policial, donde se asciende siendo fiel y denunciando; en fin, trepando por sobre las cabezas  de otros. La medicina de  avanzada que ostentan, está  apoyada en una ingeniosa  propaganda, pero en realidad es una triste farfolla.
Los delineamientos de su  'mar de felicidad' han  encontrado eco en un gobierno  antinacionalista, formado  por una chusma precaria de  talentos.
Por ello, con la creatividad castrada y a un coste de 1,3 millones de dólares diarios,  prefieren buscar 'asesorías'  y enviar enfermos a la isla. Su nulidad y estulticia les impide tomar medidas de  contingencia para ayudar a tanto  necesitado que clama en  nuestros hospitales por la  resolución de sus problemas.  Como usted declara, traer ' 1.500 profesionales' de sus  fábricas de médicos, es otro  inaudito ejemplo de traición  a la Patria, de desnudez  neuronal, un intolerable  insulto, una incomprensible medida si se toma en cuenta,  por una parte, el desempleo local  y, por la otra, el que apenas son necesarios menos de 59  médicos para llenar las medicaturas vacantes para las  que, estoy seguro, hay voluntarios.  Las erradas políticas de salud  no son culpa de los  médicos. Son exclusiva competencia del Estado venezolano.
Hago mío el eco lastimero de mis  pacientes y reclamo para  ellos el dinero que injustamente  se le regala a ustedes. Esos pobres seres han visto  empeorar sus dolencias a lo  largo de cuarenta años de apatía,  pero, a no dudar, ahora  se encuentran peor desde que  'el proceso' trata de  rasarnos con ustedes, por lo bajo. Hay en la isla de Cuba  demasiados aspectos que mueven a vergüenza y dolor, demasiados como para que usted cínicamente nos censure.

Se puede engañar a alguien una  vez, pero no a todos todo  el tiempo.

DR. RAFAEL MUCI-MENDOZA  C.I. 1.345.517